El Barça se descose en Badalona: otra paliza del Joventut y Sekulic sin plan B

El Barça, que había mandado por diez puntos y llegó a ganar por 9-15, se derrumba en el Olímpic con un 15-0 y un 20-2 en contra, repite la humillación de la final de la Supercopa y se marcha de Badalona con un nuevo correctivo, sin respuestas por parte de Sekulic para frenar otro recital de Rubio y Laprovittola.

Dos derbis, dos derrotas y dos correctivos del conjunto de Dani Miret al Barça de Sekulic. El Asisa Joventut ganó la final de la Supercopa Endesa por 101-87 el 20 de septiembre y, cuatro semanas después, el Barça volvió a Badalona para caer por 113-89 en la cuarta jornada de la Liga Endesa. En septiembre la distancia fue de catorce puntos, y esta vez fue de veinticuatro. Lo que debía ser una revancha acabó en un nuevo tropiezo con la misma piedra: un segundo correctivo para un equipo de Sekulic que otra vez se encontró con un rival más intenso, más acertado y mucho más convencido.

Lo más doloroso es que el partido pudo ser otro. El Barça salió bien. Martin encendió el ataque con unos primeros minutos de mucho nivel y los azulgranas se pusieron 9-15 en el minuto 5. El Joventut mejoró sus porcentajes con Hakanson, pero el Barça siguió con acierto (16-21, min. 8) y llegó a mandar por diez puntos. Parecía que el derbi estaba donde lo quería el visitante.

Entonces llegó el hundimiento. Un último minuto de la Penya, con el joven Adrián Torres inspirado, cerró el primer cuarto en un 23-26 que no gustó nada a Sekulic. Con razón: era el aviso de lo que venía. En el segundo periodo, el Joventut completó un parcial de 15-0 con Hakanson como protagonista, y el técnico azulgrana tuvo que parar el partido con un tiempo muerto urgente. La racha total fue de 20-2 en contra, de 19-26 a 39-28, un parcial impropio de un equipo con aspiraciones y que retrata la fragilidad de un bloque que se descompone en cuanto el rival aprieta.

Un triple de Álex Reyes dejó el 47-39 en el minuto 18 y, cuando los locales parecían a punto de escaparse, el Barça apretó en defensa y recuperó el ritmo anotador del inicio para irse al descanso con un 49-45. Fue un espejismo. Un equipo que necesita que el rival le deje respirar no puede aspirar a mucho en una pista como la del Olímpic.

La reanudación confirmó los peores presagios. El Barça intentó darle la vuelta cuanto antes y se topó con Ricky Rubio, que de nuevo fue clave en las jugadas ofensivas de la Penya (57-52, min. 23). Después, un gran tiro de Torres puso el +10 (69-59, min. 26) y Nico Laprovittola completó la sentencia con cinco puntos consecutivos en medio minuto. El tercer cuarto se cerró con un 82-68 que dejó el partido prácticamente visto para sentencia. El Barça había encajado 33 puntos en un solo periodo.

El último cuarto fue un trámite doloroso. El equipo azulgrana no reaccionó al inicio y el Joventut lo aprovechó con los triples de Reyes y Ndiaye (93-75, min. 35). Laprovittola, MVP de la Supercopa tras anotar 31 puntos y nueve triples, récord absoluto en un partido de este torneo, siguió a lo suyo y puso el 100-80 a falta de tres minutos, la señal definitiva para que el Olímpic, con 10.248 espectadores, se entregara a la fiesta.

Las estadísticas dejan en evidencia la diferencia de intensidad. El Barça perdió 20 balones, más del doble que los 9 del Joventut, y solo robó 5 por los 14 de los locales. La Penya firmó 17 triples en 30 intentos y repartió 28 asistencias por 18 del Barça. Dos de cada tres tiros de dos puntos de los verdinegros entraron.

Los números individuales del Barça reflejan un equipo con pocos referentes. Martin fue el único capaz de cargar con el peso del ataque, con 21 puntos. Robinson (12) y Balcerowski (10) llegaron a los dobles dígitos, pero ni Punter ni Parra, con solo 7 puntos cada uno, estuvieron a la altura de lo que se espera de dos jugadores con sus galones. Umude, Evbuomwan y Nebo aportaron 9 cada uno y Gibson sumó 5. La baja de Darío Brizuela no es excusa suficiente para explicar un partido en el que el equipo fue de más a menos y en el que la energía y el orgullo, los recursos más baratos del baloncesto, le faltaron de forma clamorosa.

Enfrente, la Penya de Dani Miret repitió el planteamiento que le valió el título de la Supercopa hace unas semanas y firmó un partido coral y redondo. Rubio sumó 19 puntos, Laprovittola 17, Sulejmanovic 16 y Ndiaye firmó 17 puntos sin fallar un solo tiro en todo el encuentro, un dato que habla tanto de su acierto como de la pasividad defensiva azulgrana. Hakanson (10) y Torres (9) completaron una noche en la que todo salió bien para el Joventut, que suma su segunda victoria en la competición y escala hasta la zona noble de la clasificación.

Para el Barça queda un mensaje claro. Perder en Badalona no es ninguna afrenta, pero hacerlo dos veces en un mes, de forma sonrojante, con la misma incapacidad para sostener un partido que se tenía de cara y con un equipo que se desmorona ante los parciales adversos, es un problema de fondo. Sekulic tiene trabajo por delante, y lo que se vio en el Olímpic dejó claro que hay mucho que corregir tanto en ataque como en defensa.

Foto: ACB

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