Los interrogantes del Barça crecen tras el 113-89 de Badalona: el equipo de Aleksander Sekulić encaja 100 puntos por partido en la Liga Endesa y ha perdido dos de sus cuatro jornadas. Analizamos el banquillo, el papel de Juan Núñez, el momento de Kevin Punter y la defensa.
Quedaba un minuto y 37 segundos del primer cuarto en el Olímpic cuando Stanley Umude anotó un triple y dejó al Barça diez puntos arriba, 16-26. Fue la última buena noticia en mucho rato. Hasta la canasta de Kevin Punter, a cinco minutos del descanso, el Asisa Joventut firmó un parcial de 27-2. El partido terminó 113-89.
Esa derrota, la segunda en cuatro jornadas de la Liga Endesa, deja más preguntas que respuestas. El Barça ha encajado 400 puntos en esos cuatro partidos, 100 de media, y solo tres equipos de la liga reciben más: Leyma Coruña, Kids&Us Manresa y Surne Bilbao. Este análisis repasa las dudas que deja el arranque, separando lo que dicen los números de lo que, a nuestro juicio, cuentan.
La primera pregunta es para el banquillo. En Badalona, Aleksander Sekulić pidió cinco tiempos muertos, según el minuto a minuto oficial. El primero llegó con el 31-26 en el marcador, cuando el 15-0 local ya estaba hecho. Tras la pausa, Olek Balcerowski anotó una canasta y la Penya respondió con otro 12-0.
El técnico esloveno lo reconoció en la rueda de prensa del Olímpic. Explicó que su equipo empezó con el partido bajo control y con una ventaja de dos dígitos, pero que dejó de jugar cuando el Joventut lo superó en energía y agresividad, y admitió que el Barça fue siempre un paso por detrás, en ataque y en defensa. Su receta fue no perder la compostura en los malos momentos y ceñirse al plan de partido y a las ideas de siempre.
El patrón se repitió tras el descanso. Con el Barça a tres puntos (62-59), el Joventut encadenó un 15-2 hasta el 77-61, y el tiempo muerto pedido en mitad de ese tramo, con 69-59, no cortó la racha: los locales anotaron ocho de los diez puntos siguientes. Otro llegó antes del descanso, con 47-39, y los dos últimos en el cuarto final, con el partido ya decidido.
Hay un atenuante objetivo. El Barça llegó a Badalona dos días después de perder en la prórroga ante el Olympiacos Piraeus (100-105) y cerraba su tercer partido en seis días, tras recibir al Maccabi Rapyd Tel Aviv el martes 13. Sekulić habló de fatiga y contó que ni siquiera pudieron entrenar antes del partido, que solo lo prepararon hablando, aunque insistió en que el desgaste no debe ser una excusa, sino un reto mayor. Aun así, la impresión es que, cuando el rival acelera, el equipo repite el mismo guion. ¿Deja un plan tan rígido margen para corregir sobre la marcha?
El papel de Juan Núñez es la segunda incógnita. El base madrileño, que pasó dos veces por el quirófano en 2025 por la rodilla derecha, según los partes médicos del club, dirigió con criterio el estreno liguero ante el Leyma Coruña: seis asistencias en 13 minutos y 49 segundos, sin perder un balón. Aquella noche el Barça repartió 24 asistencias, su mejor cifra en la liga.
Desde entonces, sus minutos se han apagado. No jugó en Murcia, estuvo 2:36 en pista ante el Valencia Basket y 3:08 en Badalona, siempre en la primera parte y sin anotar. ¿Qué espera Sekulić de él? ¿Y por qué se prescinde de un base de dirección justo cuando el equipo más necesita orden?
El matiz es incómodo, pero hay que contarlo. Los tres minutos de Núñez en el Olímpic coincidieron con el 15-0 de la Penya, con un -12 en su balance en pista. Sin él en la rotación, el reparto se ha concentrado en Justin Robinson y Punter, con 13 asistencias cada uno en la liga, y el Barça acabó en Badalona con 20 pérdidas, su peor dato en la liga, y 18 asistencias.
También preocupa Kevin Punter. El escolta, llamado a ser una de las referencias ofensivas, ha ido a menos: 18 puntos en Murcia, 13 ante el Valencia y 7 en Badalona. Al descanso del derbi llevaba 2 puntos en 12 minutos y un -15, y acabó con -23, el peor balance del equipo esa noche.
La caída no es de acierto, sino de peso en el ataque. Ante el Valencia metió sus cinco tiros de campo y el Barça ganó por 17 los minutos que estuvo en pista. Sus minutos suben jornada a jornada, de casi 19 ante el Coruña a 26 en Badalona, pero sus lanzamientos bajan: de nueve a seis. Hoy suma 48 puntos en la liga y es el cuarto anotador del equipo, por detrás de Tyrese Martin (53), Balcerowski (52) y Robinson (51).
El contrapunto está en la misma pista. En la final de la Supercopa, el 20 de septiembre en Badalona, Punter firmó 20 puntos. El jugador está; lo que falta, a nuestro juicio, es que el sistema lo busque.
Las limitaciones de la plantilla abren otro debate. La rotación ha cambiado cada semana: Josh Nebo y Tosan Evbuomwan no jugaron las dos primeras jornadas, Darío Brizuela no estuvo en Badalona y Olivier Nkamhoua ha pasado de 22 minutos en Murcia a dos y medio en el Olímpic.
El rebote, de momento, no es el gran problema. El Barça ha ganado esa pelea en tres de los cuatro partidos (137 rechaces por 129) y en Badalona el Joventut solo capturó tres en ataque. Lo que se vio fue otra cosa: un bloque incapaz de cuidar el balón y de frenar a los tiradores. Por eso, en nuestra opinión, la pregunta del base pesa más que la del pívot, aunque con cuatro jornadas ya es una conversación inevitable.
Y detrás de todo, la cuestión principal. Con 97,8 puntos anotados por partido, el ataque produce; lo que no funciona es la defensa. Los cuatro rivales han metido 46 de sus 113 triples, un 40,7 %, y casi seis de cada diez tiros de dos.
El deterioro llega tras el descanso. Los rivales sumaron 182 puntos en las primeras partes y 218 en las segundas, 54,5 por cada segunda mitad. Badalona fue el caso extremo: el Joventut repitió los 17 triples de la final de la Supercopa, esta vez en 30 intentos, repartió 28 asistencias y robó 14 balones. Según la ACB, los 113 puntos son el récord de anotación de la Penya en un derbi ante el Barça.
Sekulić ya avisó en septiembre, tras ganar al Valencia en la semifinal de la Supercopa, de que el proceso sería gradual: «Hay muchos jugadores nuevos, pero poco a poco estamos creciendo como equipo». Un mes después de aquella frase, el balance es de cinco victorias y cinco derrotas entre la Liga Endesa y la Euroliga, donde va 3-3. Tras el derbi, el técnico insistió en la misma idea: el grupo tiene que encontrar la manera de mantenerse unido y jugar más en equipo.
También hay datos para la paciencia. El Barça ganó en la pista del Beşiktaş, sostuvo al Valencia en el último minuto y llevó a la prórroga al Olympiacos, uno de los líderes de la Euroliga tras seis jornadas. La impresión, sin embargo, es que el equipo no evoluciona, o lo hace muy lentamente, tanto en ataque como en defensa. Caer dos veces en Badalona en un mes ya es un toque de atención per se. Sekulić no parece ser consciente de la rivalidad entre ambos equipos, pero además, las dos veces te han peinado y en una de ellas te ha costado un título, seguramente el que tenías más fácil de ganar. El equipo no ha sido capaz de frenar las armas del previsible juego del equipo de Dani Miret, y queda la sensación de que el plan de partido era malo, o de que no estaba lo suficientemente trabajado.
El calendario no espera. El Barça visita el jueves 22 al EA7 Emporio Armani Milan en la séptima jornada de la Euroliga y el sábado 24, a las 21:00, recibe al Casademont Zaragoza en el Palau Blaugrana. El partido de Badalona, con todos sus detalles, está en nuestra crónica del 113-89, y el bajón del pase ya se intuyó en las 11 asistencias de Murcia.
Dos partidos en tres días para empezar a responder la pregunta que lo resume todo: cuánto tiempo necesita este Barça para defender como un equipo.
Contenido elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial. Más información.
El Barça Basket, cada mañana en tu correo
Cada día a las 8:00 h, lo último de PickandRollTV. Gratis.
¿Te ha gustado esta noticia?
PickandRollTV es un medio independiente. Con un café nos ayudas a seguir contando el Barça y el baloncesto cada día.